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“Distrofia muscular” es un término amplio utilizado para designar a los trastornos relacionados con los genes, que afectan los músculos de todo el cuerpo. Existen más de 20 trastornos genéticos específicos que se consideran distrofia muscular. La mayoría de estos trastornos tienen la misma consecuencia (una reducción en la fuerza muscular debido al debilitamiento y el deterioro), pero estos diversos tipos de distrofias musculares son específicos según los diferentes músculos del cuerpo y las diferentes velocidades de degeneración. Todas las formas de distrofia muscular se consideran poco frecuentes, pero la distrofia muscular de Duchenne (DMD) es quizás la más común de las distrofias musculares existentes. Desde que se la identificó por primera vez en la década de 1860, la DMD afecta a aproximadamente 1 niño de cada 3,000. Hay otro tipo de distrofia muscular asociado con la DMD: la distrofia muscular de Becker (Becker Muscular Dystrophy, BMD). Desde que se la diagnosticó por primera vez, en la década de 1950, la distrofia muscular de Becker se produce en 1 de cada 18,000 nacimientos, y se la considera una forma menos severa de la DMD. 1. ¿Quién desarrolla DMD?La DMD no es específica de ningún grupo. Todos los grupos étnicos son igual de propensos a desarrollar distrofia muscular de Duchenne y distrofia muscular de Becker. Sin embargo, lo que suele diferenciar a estas dos distrofias musculares es que se producen principalmente en niños (con muy pocas excepciones), lo que las convierte en trastornos vinculados con el sexo. Dado que los varones tienen un cromosoma X y un cromosoma Y, y las mujeres tienen dos cromosomas X, los varones siempre tienen un mayor riesgo de desarrollar trastornos hereditarios provocados por genes dañados en el cromosoma X. En pocas palabras, si hay algún problema con un gen en el cromosoma X de un niño, su organismo no tiene otra forma de recrear una versión completamente funcional de ese gen dañado. Las mujeres tienen la suerte de tener un cromosoma X “adicional” de reemplazo si uno de los genes se daña 1.2. ¿Cómo funcionan los cromosomas?El núcleo de cada célula humana tiene 46 cromosomas, que son responsables de todos los rasgos genéticos (como el color de los ojos). Veintitrés cromosomas se heredan de la madre (a través del óvulo) y 23, del padre (a través del espermatozoide). Estos dos conjuntos separados de 23 cromosomas tienen los mismos genes y se emparejan en el momento de la fecundación. Como resultado, los 46 cromosomas se organizan en 22 pares de cromosomas, denominados pares génicos. El par 23 contiene los cromosomas sexuales. Es allí donde se encuentra el gen de la distrofina 2. ¿Cuál es la causa de la DMD?Dentro de nuestra estructura génica, hay una importante proteína muscular denominada „distrofina?, que es uno de los genes más grandes hallados hasta la fecha. La distrofina actúa como el adhesivo que sostiene los músculos unidos, manteniendo la estructura de las células musculares. También se cree que la distrofina transporta las señales entre el interior y el exterior de las fibras musculares. Sin la distrofina, los músculos no pueden funcionar correctamente y, finalmente, sufren un daño progresivo. El gen de la distrofina se transporta en el cromosoma X. Por lo tanto, los niños son más propensos a sufrir el daño provocado por la falta de distrofina, dado que tienen un solo cromosoma X. Cuando se le diagnostica la DMD a un niño, es porque su organismo no puede producir nada de distrofina. En la distrofia muscular de Becker, se genera una versión de la distrofina distorsionada y demasiado grande. En ambos trastornos, las células musculares que se encuentran dentro del organismo se debilitan gradualmente y finalmente mueren, dado que carecen de una distrofina completamente funcional. 2.1. ¿Qué es la distrofina y qué hace?Cada gen codifica una proteína específica y única. Estas proteínas contribuyen al desarrollo del cuerpo y le ayudan a funcionar correctamente. Se cree que cada ser humano tiene alrededor de 100,000 genes, y una cantidad equivalente de proteínas. La distrofina es solo una de ellas. Cuando un gen muta, produce una proteína diferente de la que se supone que debería producir. Según qué gen se vea alterado y la severidad de la mutación, es posible que no sea un problema grave. Sin embargo, en el caso de la DMD, puede ser mortal. Si el gen que codifica la distrofina nunca se activa, o si produce un tipo defectuoso de distrofina, se produce la DMD. La principal función de la distrofina es actuar como “conector” en el sistema de soporte estructural de la célula (o citoesqueleto). La distrofina fija los filamentos musculares contráctiles a la membrana (superficie circundante) de una célula muscular. Cada proteína tiene una estructura tridimensional única. Las diferentes porciones de esta estructura permiten que la proteína se pliegue sobre sí misma o entre en contacto con otras moléculas. Esto permite que toda la célula se acorte durante la contracción muscular, lo que genera las fuerzas necesarias para mover el esqueleto. Cuando alguna de estas proteínas de membrana conectoras está defectuosa, suceden dos cosas. En primer lugar, el músculo no puede contraerse normalmente, lo que provoca debilidad debido a que puede generarse menos fuerza. En segundo lugar, cuando una célula muscular se contrae, su delicada membrana se desgarra y se filtra el contenido de la célula hacia el líquido circundante. No solo se filtran sustancias fundamentales hacia el exterior de las fibras musculares, sino que también ingresan sustancias perjudiciales (como iones de calcio). Al igual que cuando se produce una lesión en el cuerpo, las células inmunitarias normales (o linfocitos) se hacen presentes para reparar o eliminar las células dañadas y los residuos. Las células musculares dañadas son “eliminadas” y reemplazadas por tejido cicatricial duro, fibroso o gomoso. Esto provoca pseudohipertrofia, en la que los músculos (en particular los de la pantorrilla) parecen más grandes que lo normal. Irónicamente, lo que parece ser un signo de fortaleza es, en realidad, un signo de debilidad, dado que el aumento de la masa muscular no tiene su origen en el desarrollo de un músculo más fuerte sino en la formación de tejido cicatricial inútil. Esta pseudohipertrofia es un indicador precoz que los médicos utilizan para diagnosticar la DMD en los niños. 2.2. ¿Se encuentra la distrofina en todos los músculos?Existen tres tipos de tejido muscular. El más común y conocido es, con mucho, el músculo "esquelético? que se inserta en los huesos. El músculo esquelético es lo primero que nos imaginamos al escuchar la palabra “músculo”. Es el principal objetivo de la DMD. La distrofina también se encuentra en otros dos tipos de músculo: el "cardíaco? (del corazón) y el "liso? (del tubo digestivo). A diferencia del músculo esquelético, estos músculos son involuntarios, lo que significa que no se puede moverlos a voluntad. 3. ¿Cómo se detecta la DMD?En la actualidad, no existe ninguna forma de detectar la distrofia muscular de Duchenne ni la distrofia muscular de Becker al nacer. La DMD suele diagnosticarse en los niños de entre 3 y 7 años. Por lo general, los padres notan que el desarrollo de sus hijos es más lento que el de los demás niños de su edad. A menudo, los padres notan que las pantorrillas de sus hijos parecen más grandes (a esto también se lo denomina pseudohipertrofia), que es otro indicador que puede dar como resultado un diagnóstico de DMD. Los niños de entre 3 y 5 años (edad preescolar) pueden parecer torpes, y a menudo pierden el equilibrio, lo que hace que se caigan mucho durante las actividades regulares. Subir escaleras, correr y levantarse del suelo les resulta muy difícil. Al alcanzar la edad escolar, la DMD provoca contracturas (pérdida de elasticidad) en los tendones de Aquiles; esto les obliga a caminar sobre los dedos de los pies o sobre la región metatarsiana, lo que provoca un “andar” similar al de un pato. Para estar en equilibrio y mantener su centro de gravedad, los niños con DMD sacan barriga e inclinan los hombros hacia atrás. Esta condición se denomina lordosis. Entre los 7 y los 12 años, la mayoría de los niños con DMD pierden la capacidad de caminar y dependen de una silla de ruedas para trasladarse. Con el transcurso de los años, todas las actividades para las que sea necesario el uso de los músculos de los brazos, las piernas o el tronco requerirán asistencia. El agotamiento constituye un problema para los niños con DMD. Les cuesta mucho realizar las actividades normales, en especial cuando se requiere caminar mucho o subir muchas escaleras. Si los padres notan que sus hijos se cansan excesivamente al realizar estas actividades diarias, deben consultar a un médico. El médico (o, a menudo, un fisioterapeuta) hará que el niño realice determinadas pruebas funcionales para evaluar la capacidad contráctil de diversos músculos y la flexibilidad de las articulaciones, que indicarán un posible diagnóstico de DMD. Estas pruebas incluyen caminar, correr, trepar, jalar y ponerse de pie estando sentado. 4. Pruebas de detecciónExisten pruebas confiables que ayudan a los médicos a diagnosticar en forma oficial que un niño tiene DMD. Estas pruebas suelen utilizarse para confirmar un diagnóstico preliminar de DMD. 4.1. Creatina cinasaEl cuerpo produce una enzima denominada "creatina cinasa? (creatine kinase, CK), que suele encontrarse dentro de los músculos. Cuando los músculos funcionan normalmente, los niveles de CK en el torrente sanguíneo son relativamente bajos. Sin embargo, cuando los músculos están dañados, las células musculares se abren, lo que hace que su contenido se filtre hacia el torrente sanguíneo. Esto provoca un aumento en los niveles de CK en la sangre. La medición de los niveles de CK puede verificar que ha habido daño muscular y puede indicar si seguirá produciéndose daño muscular. 4.2. Biopsia muscular/ADNCuando los resultados de una prueba de CK indican altos niveles de esta enzima en la sangre, puede concluirse que es probable que los músculos estén dañados. Pero una prueba de CK por sí sola no es suficiente para diagnosticar la DMD. A fin de determinar la causa del daño muscular, los médicos generalmente deberán realizar una biopsia muscular. Para este procedimiento, un médico debe extirpar quirúrgicamente una pequeña muestra de músculo y examinarla minuciosamente, a fin de determinar qué sucede dentro de las células. Esta prueba es la forma más confiable de diagnosticar la DMD, distinguirla de otros trastornos inflamatorios y distinguirla de otras distrofias musculares. La prueba de ADN (en la que se usan células sanguíneas o células musculares) sigue siendo la mejor forma de obtener la información genética exacta que permite realizar un diagnóstico definitivo de DMD. En el futuro, a medida que este tipo de pruebas se usen cada vez más, ayudarán a diagnosticar más rápido todo tipo de distrofia muscular. ADN El ADN es extremadamente importante, dado que determina la composición del cuerpo y su funcionamiento. Es una molécula simple en términos de estructura, y complicada debido a la gran cantidad de información que almacena. El ADN es fundamental en la DMD. A medida que los biólogos obtengan más información acerca del ADN, será más probable que encontremos nuevas formas de tratar y curar la DMD. Las pruebas de ADN suelen realizarse con una herramienta denominada “reacción en cadena de la polimerasa” (polymerase chain reaction, PCR). Esencialmente, es una forma de producir grandes cantidades de ADN a partir de una pequeña muestra, de forma tal que puedan realizarse múltiples pruebas. La PCR utiliza la doble hélice del ADN original para producir copias de ADN, denominadas El ADN es extremadamente importante, dado que determina la composición del cuerpo y su funcionamiento. Es una molécula simple en términos de estructura, y complicada debido a la gran cantidad de información que almacena. El ADN es fundamental en la DMD. A medida que los biólogos obtengan más información acerca del ADN, será más probable que encontremos nuevas formas de tratar y curar la DMD. Las pruebas de ADN suelen realizarse con una herramienta denominada “reacción en cadena de la polimerasa” (polymerase chain reaction, PCR). Esencialmente, es una forma de producir grandes cantidades de ADN a partir de una pequeña muestra, de forma tal que puedan realizarse múltiples pruebas. La PCR utiliza la doble hélice del ADN original para producir copias de ADN, denominadas ADN. 5. PrevenciónNo existe ninguna forma de detener la progresión de la DMD una vez que un niño nace con este trastorno. No obstante, una vez que un niño con DMD nace en una familia, es posible realizar el diagnóstico prenatal en futuros embarazos, ya sea a la madre o a otras mujeres de la familia que puedan estar en riesgo de ser portadoras del cromosoma X dañado. 6. Pruebas genéticas y asesoramiento genéticoDespués de que se diagnostica la DMD a un niño, es importante obtener asesoramiento genético y pruebas adecuadas para aquellos integrantes de la familia que estén en riesgo de ser portadores. Una „prueba genética? es el análisis del gen en sí mismo, y se utiliza para predecir si una persona tiene probabilidades de desarrollar una enfermedad determinada. Los genes de una mujer pueden analizarse para evaluar si es portadora de DMD. Si es portadora, los médicos pueden hacerle recomendaciones acerca de las opciones en relación con la procreación. La DMD puede detectarse con una precisión de alrededor del 95% a través de estudios genéticos realizados durante el embarazo. Síntomas de la DMD La progresión de la DMD provoca muchos síntomas físicos que suelen afectar diferentes partes del cuerpo, incluida la espalda (columna vertebral), las piernas, los pies, las articulaciones y los tendones. Consultar documento completo: Distrofia Múscular |

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¿Qué es la Distrofia Muscular?
